La principal razón, por la cual sigue viva la religión, es porque desde que nacemos nuestros padres, familiares y la sociedad nos inculcan la mala costumbre. Está claro que es la sociedad la que forma nuestra personalidad, bajo este esquema, si un niño nace en la India, aprenderá a ser Induista o Yaina, si nace en Jerusalén, aprenderá el musulmán, y si nace en latinoamérica es muy probable que se haga católico o testigo de Jehová.
Pues somos el reflejo perfecto de la cultura en que vivimos, y en









